domingo, 23 de enero de 2011

INTENTO

Paralizada
ante la luz de una nada.
Asombrada,
anonadada.
Fría como la muerte.
Recordando con automático
teclear de letras,
la locura lacerante
de una compulsiva y patética
violencia.
Otra vez desamorada.
Otra vez desencantada
de tantos y tan seguidos
intentos de vivir.
Pero no vivir de cualquier modo
sino vivir con mayúsculas.
Vivir viviendo amalgamada,
ensamblada,
unida a la pasión excelsa
que presumo, debe esconder
esta encarnación.
Sufrir, morir…
¿Qué importa?
Aprender del dolor.
Es lo único que hace plausible
de sentido,
el sonido del viento.



ANY CARMONA

2 comentarios:

Seroma dijo...

El viento tiene otros sentidos... que hay que descubrir... cuestión que no te será dificil importandote como te importa el amor entre la Luna y el sol..

Ana Carmona dijo...

Esperaré a que esos otros sentidos vengan a mí...Gracias amigo poeta...Any