lunes, 24 de enero de 2011

NÚMEROS TIRANOS


He llegado hasta aquí
con los pechos rebosantes
de miel.
Es el  final de un día sin descanso,
más allá de horas sin aliento.
Tengo mi seno cansado,
hambriento, delirante.
Cansado de tanto obligarme
a ver,
la necesidad.

Es el final de un día
sin sosiego.
Tengo mates, música
y hombros sueltos.
Busco en rincones solitarios,
los optimistas ecos
de mi sombra.

He llegado hasta aquí
con mi cintura en flor
para jugar a las escondidas
con los números.
Sin miramientos,
ellos me siguen.
Son tiranos.
Pero no pueden encontrarme aún
aunque estoy pronta,
aunque también los busco
sin descanso.

¡Protegedme de ellos,
vocablos amados,
dulce pan de mi vida!
Que lleguen a mí
y no me de cuenta.
Que hagan por mí y conmigo
todo lo que hace falta.


ANY CARMONA

FIEL A LA LUNA


Pasarán más de mil años
hasta que vuelva a verte,
Amor errante.
Esperaré sin esperar
a los sentidos del viento.
Que vengan a mí,
fiel sin fidelidad.
Caliente ante la lumbre
de una luna cercana
que padeceré enamorada,
siempre.


ANY CARMONA

domingo, 23 de enero de 2011

INTENTO

Paralizada
ante la luz de una nada.
Asombrada,
anonadada.
Fría como la muerte.
Recordando con automático
teclear de letras,
la locura lacerante
de una compulsiva y patética
violencia.
Otra vez desamorada.
Otra vez desencantada
de tantos y tan seguidos
intentos de vivir.
Pero no vivir de cualquier modo
sino vivir con mayúsculas.
Vivir viviendo amalgamada,
ensamblada,
unida a la pasión excelsa
que presumo, debe esconder
esta encarnación.
Sufrir, morir…
¿Qué importa?
Aprender del dolor.
Es lo único que hace plausible
de sentido,
el sonido del viento.



ANY CARMONA

sábado, 8 de enero de 2011

UNA FLOR

La noche previa a nuestro encuentro
puse mi corazón dormido en mi palma.
Fue despertado con promesas íntimas
que jugaban entre miles de burbujas tornasoladas.
Tintineos chispeantes llovieron sobre mi espíritu
y dimensiones secretas abrazaron las horas.
Un pequeño misterio quiso yacer ante mi espera
para hacerse verdad de madrugada.
Hacia el alba un mágico alumbramiento
abarcó toda la estancia:
Sobre mi pecho nació una flor.
Entonces te evoqué en sueños
y fuimos dos corazones en danza.

ANY CARMONA