lunes, 28 de diciembre de 2009

La sal del mar (Del libro Neruda y yo)




Si todos los ríos son dulces
de dónde saca sal el mar?

Pablo Neruda


El mar guarda en su seno
el más inefable misterio.
Es cause y reservorio de toda
riqueza viva.
Clave de enormes enigmas
es la sal de sus venas
porque con ella preserva,
su eternidad.
El mar sabe que sus olas
cual células creadoras,
estuvieron presentes
cuando todo comenzó.
La dulzura de sus hijos,
los ríos que en él desaguan,
sucumbe ante su bravura,
se rinde a su majestad.
Océano saleroso,
lleva consigo respuestas
por contener espuma,
sal y arena puras
y sus aguas transparentes
como pruebas de verdad.
La sal de la vida
es la esencia del mar.


ANY CARMONA

viernes, 25 de diciembre de 2009

Las raíces de los árboles (Del libro "Neruda y yo)


Por qué los árboles esconden
el esplendor de sus raíces?

Pablo Neruda


No es que los árboles oculten
la magnificencia de su pasado.
Es que por humildad callan.
Sus nobles raíces se despliegan
para aferrarse a lo verdadero.
Largas ramificaciones anuncian
el día de la merecida fama.
Los árboles son seres silenciosos
en un compás de espera.


ANY CARMONA

Gotas de diamante (Del libro "Neruda y yo")



Es verdad que las esperanzas
deben regarse con rocío?

Pablo Neruda


El rocío de la mañana,
son las lágrimas del cielo
sobre la hierba azulada.
Mantillo de perlas transparentes
que cobija mi desesperanza.

Fina llovizna apacible
que riega los bordes del hastío
y con sus húmedos besos
enhebra collares de ilusión.

Bajo las gotas de diamante
salpicando el terciopelo de la rosa,
van naciendo iluciones,
gracias a una brizna de amor.


ANY CARMONA

miércoles, 23 de diciembre de 2009

lunes, 21 de diciembre de 2009

Tristeza bajo la lluvia (Del libro "Neruda y yo")


Hay algo más triste en el mundo
que un tren inmóvil en la lluvia?
Pablo Neruda

Cuando se desató esa copiosa lluvia mi primer impulso fue mirar hacia afuera para corroborar si era cierto lo que habían anunciado los noticieros: “Tormentas muy fuertes para la tarde en todo el radio metropolitano”. Era cierto. Las ráfagas de aire frío arrastraban masas de agua formando cortinas que se movían según sus caprichos. Las ramas de los árboles se agitaban y pretendían tener derecho de lastimar a las hojas empapadas que sin embargo se empeñaban en asirse a los troncos. Los cristales de la ventanilla del vagón donde me refugié al no tener más remedio que esperar que se levantara la orden de detener el viaje debido a la tormenta, temblaban produciendo un redoble sonoro que inspiraba temor. “¿Hay algo más triste en el mundo que un tren inmóvil en la lluvia?” Me dije ahogando el llanto dentro del escote de mi polera. Gris y húmeda tarde de primavera donde el eco de su voz persistía en cada tintineo de gotas y sonido de chorros de agua resbalando por el techo del tren. Su voz profunda despidiéndose de mí y la tristeza de ese tren oscuro, callado y expectante. Supe que nunca en mi vida existiría un momento más triste. Pero también supe que era necesario afrontarlo. Asomé la cabeza más allá del vidrio y lo vi. Caminaba mojado chapaleando junto al tren inmóvil. “¿Dónde vas?” Le grité. “Voy a buscar la libertad. No me importa si está gris, si hay lluvia o si los trenes no andan. Quiero ser libre para hacer lo que quiera... ¡Libre para morir si es necesario... pero libre al fin!” Sus gritos mojados por la lluvia sonaron alegres y una carcajada de espanto salió de su garganta. Siguió caminando mientras yo me aferraba al borde del impermeable. Era necesario dejarlo ir. Otra vez debí confrontar mis convicciones sobre una vida que debe ser vivida con salud, contra las suyas de una vida hedonista y adicta. Otra vez debí dejar de lado las culpas que me sumían en la más pesada lucha para dejar paso a la resignación de lo inalterable, lo que no se puede cambiar. No podía ni puedo darle mi piel, mis órganos ni mi cerebro. No puedo ser mucho más de lo que soy: un guiñapo de pena, vencido y tembloroso que pugna por sobrevivir a su lento suicidio.

A lo lejos vi pinos pequeños, medianos y grandes. Todo un pinar solo para mí. "Compraré el más hermoso para poner frente al portón de salida al parque. Y será el árbol de Navidad mejor iluminado de todo el barrio" Pensé enjugándome los mocos que se confundían en sollozos.
Pero al darme vuelta para apoyar mi espalda en el asiento, me topé con su sonrisa. "Ya arranca el tren,Tía, hay que llegar justo a tiempo a la hora de ingreso de los internados" Su voz era serena, parecía que la mojadura le había hecho muy bien. Se veía calmado. "Volviste, espero que no te resfríes con semejante empapada que te agarraste....¿Tomaste la medicación?" Su mirada estaba fija en los pinos y yo le pedí a Jesús que este fuera el último año.



ANY CARMONA

sábado, 19 de diciembre de 2009

Navidad de cartón (Poema y video)


Por favor cliquear aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=dcivuDOCvVE

Navidad de cartón



Ha nacido un niño en la villa.
Vio la luz en un rancho de chapa y cartón.
Llantos almibarados mojaron las vías
y la pobreza sintió la paz de la Nochebuena.


Cantaron los cartoneros su canción de cuna:
Buena cosecha y mejores augurios
para una Navidad de cartón y vino,
sin ningún pan dulce y ninguna estrella.


Ha venido el hijo entre la miseria y la duda,
sobre hilos dorados y papel de regalo,
bolsas enormes de polietileno
y cartulinas viejas formando puntillas.


De muchos lugares vinieron a verlo,
con obsequios preciosos
y grandes promesas.
Y hasta tres hombres del Municipio
le acercaron presentes inesperados.


Polvo de leche en lata,
panes de jabón pintados,
retazos de tela hecha jirones
y un Plan de Ayuda de humo y espuma.


Pobre bebé dormido en su pesebre de cartón
trae bajo el brazo abandono y desamor,
mentiras olvidadas
pero en su futuro,
resplandor.


ANY CARMONA

martes, 8 de diciembre de 2009

Carta a los Reyes Magos


Queridos Magos:
Quiero pedirles que con su magia inalterable, traigan al Mundo, Paz para los que sufren. Bienestar. Amor. Perdón.
También un poco de Alegría a la mesa de este país en llamas que no cesa con sus desaciertos y experiencias negativas. En este 2010 que comienza se cumplen doscientos años desde que nació como nación, desde que sus habitantes decidieron librarse de las ataduras que los esclavizaban a la injusticia. En este año que se inaugura habrá festejos de todos los colores y formas imaginables. Se oirán voces de diferentes matices y desde diversas miradas, se analizará la realidad. Por eso, queridos Reyes de la sabiduría, les pido que con su mágica intervención, nos hagan llegar aires de calma, autoestima y valor. Que escuchemos esas voces desde el corazón apuntando a la unión y no a la división. Que aquellas ideas de antaño que sostenían libertad para los pueblos, se esparzan nuevamente por todo el paisaje argentino.
Pido también para mi familia, algo de unidad, solidaridad y perdón. Que los avatares de la vida no nos sigan alejando y que siempre prevalezca el amor y los lazos familiares. Que el ejemplo de entrega, humildad y generosidad de aquel mito bíblico, nos guíe en el camino para alcanzar la verdad.
Para todos los amigos, cercanos, corpóreos, lejanos, virtuales, presentes y ausentes, pido riquezas espirituales, virtudes esperadas y bienestar general.
Se que Ustedes llegarán en sus camellos a tomar agua de mi aljibe, comerán del heno en los barrios y dejarán paquetes de alegría en los zapatos de los niños. En mis zapatos dejen por favor, un corazón latiendo, apasionado, vibrante y vivo. En mis zapatos dejen caramelos de miel, ríos de chocolate y barcazas de luz que me lleven siempre por el camino mágico de los sueños.
Gracias queridos Reyes Magos por leer esta carta. La envío desde Buenos Aires, cuna del tango, a la orilla de mi río chocolatado.


Cordialmente…Any Carmona.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Paz para hoy
















N ecesitamos paz
A lcanzar amor y perdón
V ivir en renovada reflexión
 I nvitando a Jesús a la mesa
D émosle el mejor presente
A unando deseos de hermandad
D ios viene a nosotros, una vez más.


ANY CARMONA

Noche de Reyes


R eina el silencio en la noche
E ntre astros fugaces
Y pensamientos de amor
E nvía nuestro Dios a su hijo
S alvador

M agos que llegan del Cielo
A gradeciendo la venida del Niño
G otas de llanto que caen
O raciones exultantes de paz
S anta María ha parido,

Y a es mamá.

J osé ve al bebé y sonríe
E n su cuna derrama besos
S u cuerpo pequeño eleva
U ngiendo su frente exclama:
¡S eñor vive…Él vive…el Redentor!


ANY CARMONA