jueves, 17 de febrero de 2011

ODA A TU SONRISA

He recorrido el mundo
para llegar a tu sonrisa.
A tus ojos de luz,
a tus manos de pan.
Transcurrí sueños
y cerré ciclos
para verte.

Develar,
en tu sonrisa adolescente,
que vienes a mí
tal como partiste.
Con tu corazón en flor,
a todas las búsquedas,
abierto.

Ahora me regalas
tu sonrisa,
ni antes ni después.
En la justa mirada
del encuentro,
en la exacta nota del deseo.

Es intervalo infinito
donde solazarme.
Ser lo que siento por tí
entre aquel memorial
de lágrimas
y esta bohemia otoñal
de las almas.

He recorrido el mundo
para que me veas.
Tal cual soy.
Mujer pájaro
del el ocaso al alba.
Viajera en tus ojos.
De la luna,
amante.
La que ama esa sonrisa
tuya.
Desde la distancia.


ANY CARMONA

domingo, 13 de febrero de 2011

NOCHE BICENTENARIA**
















Anoche
vino
ella,
rabiosa,
azul, color de noche,
roja, color de vino,
la tempestad…
Pablo Neruda*

Oigo lágrimas del cielo
sobre la ciudad fría.
Estoy buscándome a tientas,
en la hoja de cristal,
tiritando atardecer
sobre el teclado yermo.
Perdida, otra vez deshabitada,
me he sentado a esperar
en el umbral de mis ojos.
Tengo el costado dolorido
de tanto forzarme a sentir,
mi eternidad.

Oigo llorar las nubes de neón
en esta noche bicentenaria
y una sola pregunta
profundiza la calma:
¿dónde estás amor?
Un aire fragante de mandarinas
me antecede
llevándome hipnotizada,
a mi ombligo.
No hay respuestas ni certezas
solo la fuerza de la  tormenta,
que me abarca.


ANY CARMONA

* Del poema Oda a la tormenta de Pablo Neruda
**Del libro Neruda y yo de Any Carmona

HORIZONTE*


Hoy una mano de congoja
llena de otoño el horizonte.
Y hasta de mi alma caen hojas.
Pablo Neruda**

Desde mis poros,
desde mi cuerpo-alma, caen hojas.
Soy un libro desmembrándose en palabras,
en hojas como lascas de cristal y risa
cual febriles lágrimas ancestrales
de tribunas nunca declaradas.

Hoy el viento transporta primavera
al trocar la sequedad del sepia
por espigas doradas de serenatas otoñales.
Mi amiga la tristeza
se hace congoja derramada
sobre horas de horizonte pleno.
Y sus dedos derrotan todas las razones,
trayendo el sabor del río a mi cintura,
la tinta violeta a mis páginas,
el amor a mis ojeras trasnochadas.


ANY CARMONA

** Del poema Mariposa de otoño de P. Neruda
*Del libro Neruda y yo de Any Carmona

jueves, 10 de febrero de 2011

HAYKUS




















PURIFÍCAME
OCÉANO BRAVÍO,
OLEAJE DEL MAR


OLAS ARDIENTES
COMO LÁTIGOS DE SAL,
AGUAS DEL PERDÓN


EL MAR, LAS OLAS
Y EL VIENTO DE LA COSTA,
CANTAN AMORES


ANY CARMONA

miércoles, 9 de febrero de 2011

PEQUEÑA CARTA AL MUNDO por Marcos Anna

























Los dientes de una ballesta
me tienen clavado el vuelo.
Tengo el alma desgarrada
de tirar, pero no puedo
arrancarme estos cerrojos
que me atraviesan el pecho.
Siete mil doscientas veces
la luna cruzó mi cielo
y otras tantas, la dorada
libertad cruzó mi sueño.
El sol me hace crecer flores,
¿para qué, si estéril veo
que entre los muros mi sangre
se me deshoja en silencio?
No sabéis lo que es un hombre,
sangrando y roto, en un cepo.
Si lo supieseis vendríais
en las olas y en el viento,
desde todos los confines,
con el corazón deshecho,
enarbolando los puños
para salvar lo que es vuestro.
Si llegáis ya tarde un día
y encontráis frío mi cuerpo;
de nieve, a mis camaradas
entre sus cadenas muertos…
recoged nuestras banderas,
nuestro dolor, nuestro sueño,
los nombres que en las paredes
con dulce amor grabaremos.
Y si no nos cerráis los ojos
¡dejadnos los muros dentro!
que se pudran con el polvo
de nuestra carne y no puedan
ser nuevas tumbas de presos.
No sabéis lo que es un hombre,
sangrando y roto, en un cepo.
Si lo supierais vendríais,
en las olas y en el viento,
desde todos los confines
para salvar lo que es vuestro.
Si llegáis ya tarde un día
y encontráis frío mi cuerpo
buscad en las soledades
del muro mi testamento:
al mundo le dejo todo,
lo que tengo y lo que siento,
lo que he sido entre los míos,
lo que soy, lo que sostengo:
una bandera sin llanto,
un amor, algunos versos…
y en las piedras lacerantes
de este patio gris, desierto,
mi grito, como una estatua
terrible y roja, en el centro.


MARCOS ANNA

sábado, 5 de febrero de 2011

MI HOMBRE*


Imagino a mi hombre
ungido cada noche
en óleos de estrellas.
Perfume de luna llena
rodeando sus costillas.
Su piel brillando ardiente
ante mis descarriados labios.

 El hombre que yo deseo
tiene la respiración pacífica.
Su frente indómita
se trepa hasta mi designio.
Sus manos de alfarero
moldean mi arcilla.

 Cuando estamos juntos
y los velos de seda
se mecen
entre mis caderas,
su lengua susurra
mil veces mi nombre,
en penumbras.

 Multitud de olas
irrumpen suaves
en la bahía
y es en ese instante
orgásmico,
cuando las perlas de su savia
ruedan sobre mi vientre.

Si ese hombre existe,
por favor yo lo quiero,
para adormecerme
en su aroma de azahares,
para tatuar en su cuerpo,
con pétalos de sangre,
la locura.

ANY CARMONA
*Del libro Luz de soledad 

lunes, 24 de enero de 2011

NÚMEROS TIRANOS


He llegado hasta aquí
con los pechos rebosantes
de miel.
Es el  final de un día sin descanso,
más allá de horas sin aliento.
Tengo mi seno cansado,
hambriento, delirante.
Cansado de tanto obligarme
a ver,
la necesidad.

Es el final de un día
sin sosiego.
Tengo mates, música
y hombros sueltos.
Busco en rincones solitarios,
los optimistas ecos
de mi sombra.

He llegado hasta aquí
con mi cintura en flor
para jugar a las escondidas
con los números.
Sin miramientos,
ellos me siguen.
Son tiranos.
Pero no pueden encontrarme aún
aunque estoy pronta,
aunque también los busco
sin descanso.

¡Protegedme de ellos,
vocablos amados,
dulce pan de mi vida!
Que lleguen a mí
y no me de cuenta.
Que hagan por mí y conmigo
todo lo que hace falta.


ANY CARMONA