domingo, 10 de marzo de 2013

CORAZONES EN DANZA*




 Como dos corazones en danza

los latidos nos sobreviven

bailando los pasos

del silencio.


Giran en soledades nocturnas

creando el vals

de los sentidos.

Tu corazón se posa sobre mi hombro

en un Relevé Lent acompasado.


Mis ansias se elevan

en soplidos de brisa nocturna

acariciando sentires

en tu pecho.


Mi seno te busca en giros de aire

en una Rond de Junb

bien delineada.

 Tu voz me acaricia apenas

del otro lado del sendero.


Como corazones en danza

sin música y sin pista,

sin tiempo ni medida,

seguimos enlazados.


Somos como náufragos

de aciagas tempestades.

¡En mi regazo flotan

miles de maderos!



ANY CARMONA

* Del libro IMPULSO - Poemas sensuales a la hora del té

viernes, 22 de febrero de 2013

BÉSALA



Bésala.
Si besas su frente cada noche
Ella te guardará entre el perfume
De sus sábanas.
Si le hablas de amor cada mañana
Ella te agregará a su desayuno.
Si le peinas el cabello
Y le masajeas la espalda
Ella te suspirará al oído como un hada.
Si le das una letra de tu tinta musical
Ella te pondrá los zapatos.
Más si mueves ese resorte
que despierta su sexo
Se comerá tu piel
Y beberá tu miel
Y pisará tus pasos.
Y será ella,
La que grave en la roca
tus pensamientos
cada vez que tú la beses.
Por eso bésala y bésala.
No dejes de besarla.

ANY CARMONA

NO LE DIGAS (QUE MORIRÁ MAÑANA)

Silencio.
Que la niña no escuche.
Que su paz no se altere.
Que siga sosteniendo al viento
el papel transparente
de sus ilusiones.

Calla, no le digas
que sabes cómo sigue esto:
Cabalgar sobre la ola
atardeciendo ayeres.
Ver estelas de sangre dibujadas en el agua.
Masticar pimienta rosada
entre los dientes

Esfúmate.
Piérdete en los infinitos del mundo.
Ajeno.
Lejano.
Pobre y cruel
De tu violencia.

ANY CARMONA

martes, 5 de febrero de 2013

ENIGMAS


Te fuiste aún antes de haber llegado.
Quizás porque no eras el hombre del poema
ni yo la mujer de la foto.
Los enigmas me acechan.
Voy como una ciega
desandando los caminos
que me retornan, ingenua,
al bar de San Telmo aquella noche.

Una noche de rosas y claveles,
 ante Centauro y Paloma extasiados.
Suave y sutil
entre las venas abiertas,
 los silencios rasgados,
las nieblas tempranas.

Te fuiste,
príncipe del sombrero ladeado,
ser abrumador
por su carisma y sus manos
dejándome tan solo entre  los labios,
un adiós gracioso y una sonrisa vieja.
Te fuiste y hoy…
no estoy de novia.

ANY CARMONA
Del libro Luz de soledad

domingo, 27 de enero de 2013

CUESTIONARIO

¿El refugio de mi cintura,
es el marco de tu vida
en esta huella de piedras
como peldaños,
como estelas
que vamos dejando?

¿Es la caverna de tu oído
el lugar donde anido
cuando me bulle el alma
en este fluctuar por  las aristas,
senderos como abismos,
de vértigos y temores?

¿Eres tú el elegido?
¿Soy yo la que te espera
para el milagro final
de sabernos aliados,
para el sin fin de comparsas
como duelos  en flor?

¿Será maravilloso poder
dilucidarlo?

ANY CARMONA

sábado, 26 de enero de 2013

HIBISCUS




En la esquina izquierda del jardín,
siempre a la izquierda,
se encuentra la rosa china.
Desde allí sus trompetas suenan
de roja sangre sus penas.

Con cinco pétalos colorados,
conspicuas lenguas de fuego
cantan lamentos de angustia
con sus lágrimas de viento.

El viento las mece apenas,
el sol despierta su cuerpo
mientras su color recuerda
los gritos del pueblo muerto.

Flor de avispa o grosella,
sangre de Cristo y clavel,
mi rosa hibiscus espera,
la libertad del laurel.


ANY CARMONA

viernes, 25 de enero de 2013

VELADA AMARILLA



Estás lejos y con frío.
Se que debo saltar lomadas,
arroyos imaginarios
y hasta mares,
para acercarme a tí.
Inicio un ritual
de velas amarillas
para darte calor.

Hoy está gélido
en Buenos Aires,
más frío aún
en nuestras almas.
Por eso preparo un té
de manzanilla y miel
para calentar
tu desazón.
Está muy dulce
y pasea por mi boca.
Líquido suave
que aquieta
el desencanto.

No puedo saber
hasta cuándo
durará la calidez
entre mis dedos
pero deseo
que nunca termine
este aroma
de panales.

Las velas
y las llamas
se consumen lentamente.
Tengo frío.
Necesito agregar
más leños
en la hoguera.

Yo se que los dioses
no quieren
vernos helados.
Me pongo un mantón
sobre los hombros
para cobijar
mi temblor.

Y las luces titilantes
dibujan figuras
en el techo.
Son indescifrados
mensajes.
¿Los adivinas?...
No importa,
son señales
de que el tiempo
nos sigue traspasando.

Al fin me siento
abrigada.
Las ilusiones
vinieron hasta mí.
Soñé que con mi fragor,
miles de pétalos
de violetas
te llegaron.

El morado
se transformó
en púrpura,
el gris en verde mar.
Tu soledad
se hizo brisa tibia,
tu agosto, enero,
tu silencio, canto.

Pensé,
nuevamente pensé
que en el invierno,
llegó una porción
de primavera.
Por eso
soñé que la lluvia
era un manojo
de espigas amarillas,
de cosechas pródigas
en nuestras manos.


ANY CARMONA