lunes, 4 de junio de 2012

MUJER DE PÉTALOS

Suave como las ondas del trigal bajo el viento
Simple como las flores y capullos en sus  tallos de luz
(Tallos como faros en la espesura del caos)
Móvil como una mariposa aleteando primaveras
Tenue como la bruma que descansa en secretas rutas
Fuerte como la tormenta quebrando atardeceres
Mujer hecha de pétalos en vez de piel,
de nervaduras en sus venas y alas en su raíz
Mujer enredadera,
mujer jardín
No deshabites mi alma de papel,
infiel en retirada,
profesa del desdén
No huyas al silencio
¡Sobrevive los olvidos otra vez! 

ANY CARMONA


domingo, 3 de junio de 2012

ALMENDRAS


Suena la música del Flaco,
lloran gotas sobre la noche.
Recuerdo tu abrazo de serpiente,
alado, fuerte, continente.
Sus dientes de arena
escurren recuerdos
entre mis sábanas de alondra
llorando claves de amapola
entre las horas de ausencia.

Cantan para mí
tus vestigios de rock,
dejan sellos indelebles.
¿Cómo pueden sus acordes
no traerte a mi presencia?
¿Cómo si tú los dejaste
aquí plantados
para que florezcan?

Viene Beto el capitán de sueños
y la muchacha
con sus ojos de papel.
Te traen otra vez conmigo
¡Oh, mi eterna incógnita!
Caen lágrimas sobre tu nombre
en los huecos de la madrugada
y tu abrazo nocturno invade 
sin mi permiso,
la estancia.


Ven, ven,
caballero del rezo ardiente,
danzando para mí en cada nota
junto a los ritmos del siglo.
No quiero perderte,
no quiero perderte…
pero el sueño me hace su presa
y tu recuerdo deja
en la almohada
un sabor dulce de almendras.


ANY CARMONA

viernes, 11 de mayo de 2012

BEBE DE CIELO






















Bebé de cielo,
bebé de risa,
de papilla,
de arrorró,
de gateos
y canciones.

Bebé despierto,
bebote tierno,
demasiado inteligente.
Dormido, sonrojado,
juguete de la abuela.

Te amo tanto,
bebito de masapán,
nenito de la alegría,
que podria tejer alas
con mi cariño.
Para atravezar volando
el océano
cada vez que tú me llames.

Tus ojos azules
son mi mar del encuentro.
Tu grito agudo
es mi llamado.
Y tu sonrisa, mi placer.

Mateo, Mateo, Mateo.
Tu nombre vendrá
a mi almohada
traído por el viento
cada noche
y cada mañana.
No lo dudes, corazón mío
que tu abuela te acompaña.


ANY CARMONA



DESPERTAR EN CANTERBURY

Despertar gris
de un mundo lejano.
Calidez de amor exultante.
Llovisna plateada,
omnipresente,
en el susurro del viento.


Mi felicidad esta esculpida
en el ahora
por seres recién nacidos
a la vida.
Y es con su corazón mas el mío,
que amaso el pan
de la alegría.

¿Qué puedo hacer si soy feliz
en Canterbury
donde me arrulla un canto
en las entrañas
con té a la inglesa,
tulipanes
y campanas?

Soy feliz,
soy feliz porque se aman.
Porque los ángeles se posaron
en su espalda.
Porque sí,
porque puedo cosechar
entre caricias,
cada detalle brindado,
cada anhelo.

Despertar en Canterbury
con sus ojos
de un celeste-azul
de risa y llanto,
es unir el cielo, el mar y el suelo.
Es volver a sentirme madre
con mayúsculas
en este ida y vuelta de la Vida.



ANY CARMONA

martes, 8 de mayo de 2012

DESTELLOS















Destellos de felicidad en el horizonte.
¡Oh, frágiles destellos!
Si en cada gota de paz hay un duelo
y en cada brizna de amor una lágrima.
En cada halo de luz hay una sombra
y en cada nota musical un responso.
¿Por qué no me decido ahora mismo
a caminar por los senderos del poniente?,
¿O me escurren las aguas de los puentes
hasta quedar hecha una lapida en el río?
¿Por qué, por qué, cruel destino,
debo seguir en esta brecha sin rasgarme?
Destellos de felicidad en el horizonte.
¡Oh, frágiles destellos!


ANY CARMONA

EL ANGEL NEGRO


Las manos tibias
de un ángel negro
apretaron con sus caricias,
las blanduras de mi cuello.

Sus plumas tenues
rozaron apenas
perceptibles,
los orificios de mi nariz.

Su cálido aliento
sopló en mi oido
hasta irrumpir
mi sueño.

Hoy el ángel se posó
sobre la curvatura
de mi hombro izquierdo
y no desea irse.


ANY CARMONA

lunes, 9 de abril de 2012

AUTORRETRATO*



Mi rostro triangular en forma de corazón
tiene  un pelo color caramelo, fino y suave
como hilos de crisálida, enmarcándolo con desatino .
Los ojos grandes aparecen bajo arqueadas pestañas de camello
y su color castaño-oliva se destaca bajo los párpados soñadores.
La boca entreabierta es  cereza madura de carnales amores.
El cuello aún grácil, ya no tiene aquella tersa ductilidad de la juventud
pero se empeña, a pesar de los deseos de su dueña,
en destacar la distancia de los simples mortales.
Las manos, ¡ah!, las manos y los pies,
son los baluartes de orgullo y expresión del alma
que todavía dicen sensuales verdades.
Caderas renacentistas dan un par de piernas largas de nácar.
¡Y qué decir de los pechos matrones ante una espalda más que femenina!
Mi espíritu poético e intelecto apresurado así me consideran.
He aquí mi autorretrato.


ANY CARMONA
Del libro Treinta poemas de amor y desamor
y un autorretrato